Productos de la tierra
Tradición castellana en el Asador Don Joaquín
Con más de treinta años de labor continuada, el asador Don Joaquín se ha consolidado como referente de la cocina tradicional y familiar en Andalucía. Un lugar al que siempre regresar para disfrutar de experiencias culinarias excepcionales.
Entre nuestras celebraciones más esperadas destacan las “Jornadas del Pincho de Traspinedo”, donde rendimos homenaje a una tradición castellana que se remonta al siglo XIX.
Esta joya gastronómica, nacida de la ingeniosidad de los jornaleros castellanos, representa la esencia de la cocina tradicional española. El método original de preparación, asando sobre brasas las tajadas de lechal adobadas e insertadas en varillas de mimbre, ha evolucionado hasta convertirse en un arte culinario que preserva intacto el sabor auténtico de antaño.
Con el paso del tiempo, esta técnica se convirtió en una tradición gastronómica profundamente arraigada en la cultura castellana. Hoy en día, el pincho de lechazo traspinedo es considerado una de las especialidades más representativas de la cocina de Castilla y León.

En Don Joaquín, mantenemos viva esta tradición utilizando exclusivamente lechazo churro con sello IGP de Castilla y León, garantía de un producto que nace y se cría en su tierra de origen.
El secreto del pincho de lechazo traspinedo reside en el dominio del fuego. Las tajadas de lechazo se asan lentamente sobre brasas, permitiendo que la carne conserve su jugosidad mientras desarrolla un sabor intenso y equilibrado.
Esto combinado con una meticulosa selección de la materia, resulta en un pincho de sabor excepcional, tierno y con los matices característicos que lo han convertido en protagonista de celebraciones durante generaciones

Nuestras jornadas dedicadas al Pincho de Traspinedo son más que un evento gastronómico. Representan nuestro compromiso con la preservación y difusión de las tradiciones gastronómicas más auténticas de España.
Esta dedicación a la excelencia y al respeto por la tradición ha convertido a Don Joaquín en un destino gastronómico imprescindible, donde cada visita es una oportunidad para descubrir los sabores más genuinos de nuestra geografía.
El pincho de lechazo traspinedo puede servirse acompañado de guarniciones sencillas como patatas o ensaladas, que permiten resaltar el sabor de la carne sin restarle protagonismo.
El pincho de lechazo traspinedo suele maridar especialmente bien con vinos tintos con buena estructura, capaces de acompañar el sabor intenso del lechazo sin ocultar sus matices.
El sabor del pincho de lechazo traspinedo está influido por la calidad del lechazo y por la forma de asarlo sobre brasas, lo que aporta un aroma y una textura muy particulares.
La cantidad puede variar según el tamaño de las piezas y el resto del menú. El pincho de lechazo traspinedo suele disfrutarse como plato principal o como parte de una experiencia gastronómica para compartir.
Domingo a jueves de 12:00 a 20:30 (Cocina de 13:00 a 20:00).
Viernes y sábado de 12:00 a 23:00 (Cocina de 13:00 a 22:00).
Cocina non-stop