Chivo Malagueño

El cochinillo al horno segoviano es una de nuestras especialidades más emblemáticas. Esta receta, profundamente ligada a la tradición gastronómica de Castilla, encuentra en nuestro horno de leña el entorno perfecto para expresar toda su nobleza.
Elaborado siguiendo el método tradicional segoviano, cada cochinillo al horno segoviano se cocina lentamente hasta alcanzar el equilibrio perfecto entre piel crujiente y carne tierna y jugosa.
El auténtico cochinillo al horno segoviano procede de lechones jóvenes cuidadosamente seleccionados por su calidad y textura. Su alimentación y crianza son fundamentales para garantizar una carne delicada y de sabor suave.
En la tradición castellana, el cochinillo representa celebración, encuentro y respeto por el producto. Por ello, la materia prima es siempre el punto de partida para lograr un asado excepcional.

Nuestro horno de leña de encina es el corazón donde cobra vida el cochinillo al horno segoviano.
La cocción lenta permite que la grasa natural se funda suavemente, impregnando la carne de jugosidad, mientras la piel se transforma en una capa dorada, fina y crujiente. El control preciso del fuego es esencial para mantener el equilibrio entre textura y sabor.
El cochinillo al horno segoviano no necesita artificios. Agua, sal y fuego bastan para que la calidad del producto se exprese plenamente. Esta pureza en la elaboración permite que cada matiz se perciba con claridad: la suavidad de la carne, el crujido de la piel y la intensidad equilibrada del asado tradicional.
Acompañado de guarniciones sencillas que respetan su protagonismo, el resultado es una experiencia gastronómica completa.

Disfrutar de un cochinillo al horno segoviano es mucho más que degustar un asado tradicional. Es una experiencia pensada para compartir alrededor de la mesa, donde el tiempo se detiene y la gastronomía se convierte en un momento de encuentro.
Cada servicio es el resultado de dedicación, técnica y respeto por una receta que ha perdurado durante generaciones, convirtiendo cada visita en una celebración del buen comer.
El cuarto de cochinillo es ideal para compartir. Dependiendo del tamaño de la pieza, puede dar para unas 2 o 3 personas.
Su textura es uno de sus grandes atractivos: piel fina y crujiente en el exterior y carne extremadamente tierna y suave en el interior.
La piel crujiente es el resultado de una cocción lenta y controlada en horno de leña, donde la grasa se funde gradualmente mientras la superficie se dora de forma uniforme.
Sí, es recomendable encargarlo previamente cuando se trata de celebraciones o grupos, ya que requiere tiempo de preparación y planificación.
La combinación de tradición, técnica de horno de leña y calidad del producto convierte al cochinillo al horno segoviano en una de las especialidades más emblemáticas de la cocina castellana.
Tradicionalmente se sirve con acompañamientos sencillos que respetan el protagonismo del asado, como patatas o ensaladas frescas.
Domingo a jueves de 12:00 a 20:30 (Cocina de 13:00 a 20:00).
Viernes y sábado de 12:00 a 23:00 (Cocina de 13:00 a 22:00).
Cocina non-stop